Diablos Rojos quedó en segundo lugar de la zona sur en esta temporada, con un récord de 72-54, a solamente dos juegos y medio de Tigres.

 

Esta temporada fue la última del formidable Cananea Reyes, quien había sido atacado por cáncer en diciembre de año anterior. Se recuperó lo suficiente, pero batalló intensamente contra la terrible enfermedad y siguió como manejador del equipo en los juegos celebrados en casa, con Diablo Montoya haciéndose cargo de los partidos en gira.

En esta campaña, Diablos terminó en primer lugar de la zona sur, con un récord de 74-44 y un juego de ventaja sobre Bravos de León. La primera serie eliminatoria fue contra Leones de Yucatán, que los Rojos ganaron por limpia.

 
 
 
  Esta temporada fue la primera para Ramón Diablo Montoya como único manejador de Diablos Rojos y logró pasar al play off, al terminar con un récord de 71-56, bueno para el segundo lugar de la zona sur y a cuatro juegos y medio del líder Tigres.
Una gran campaña para Diablos Rojos del México, al ser líder de cada una de las dos mitades. Por primera ocasión, la Liga Mexicana jugó con sistema de puntos en dos mitades, que concede ocho puntos para el primer lugar, siete para el segundo, seis para el tercero y así, hasta una del sotanero.

Diablos ganó cada una de las dos mitades, fue el superlíder y acumuló un total de 16 puntos.

Fransico Córdova terminó con el mejor récord de ganados y perdidos de la temporada con .818, al ganar 9 y perder 2.

 
 
 
  Esta fue una de las temporadas más espectaculares en la historia de los Diablos Rojos del México y todo comenzó al anunciar Roberto Mansur que nuevos e importantes socios habían llegado al famoso equipo.

La nueva era comenzó en forma brillante, cuando los Rojos ganaron a la selección cubana un juego de preparación en el Parque del seguro.

Diablos ganó los dos primeros play off, al Leones de Yucatán y al Águila de Veracruz, para coronarse en el sur y llegar a la serie final contra Sultanes de Monterrey.

Elmer dessens fue nombrado noveto del año de la Liga, compartiendo el honor con Fernando Rodríguez.

En esta temporada Diablos Rojos precedió a implantar un tremendo récord, ya que fue el líder en cada una de las dos mitades para totalizar seis consecutivas, todas ellas con Marco Antonio Vázquez como manejador.

Ya coronado en el sur, el México fue a la gran final ante Sultanes de Monterrey, en la que perdió por cuatro juegos a cero.

Ya estaban abajo por tres partidos a cero cuando reaccionaron en el cuarto encuentro, antes de caer ante Sultanes, que para ganar ese juego y coronarse, hizo un rally en la novena entrada.

Ty Gainey ganó al triple corona al batear .411, con 115 impulsadas y 27 jonrones.

 
 
 
  Los Diablos Rojos del México se repusieron de una primera vuelta en la que terminaron en el tercer lugar de la zona centro para conquistar el liderato de la misma división en la segunda parte de la temporada; para avanzar a los play off como el segundo mejor equipo de la Liga, sólo por debajo de Sultanes de Monterrey.

Los escarlatas enfrentaron en la primera serie a los Rieleros de Aguascalientes a quienes eliminó en 7 juegos.

En la siguiente ronda la pandilla roja tuvo que enfrentar a sus rivales más odiados, los Tigres, para ganarles el compromiso 4 juegos a 1 y así avanzar a la gran final.

En ésta le tocó jugar contra los Sultanes de Monterrey, que venían de eliminar tanto a Monclova como a Yucatán.

La serie nuevamente era entre los dos equipos de más tradición y arraigo de nuestro béisbol, y lamentablemente para la causa escarlata los regios triunfaron 4 juegos a 1.

Roberto "Metralleta" Ramírez lanza el 10 de julio en Villahermosa el segundo juego sin hit ni carrera de su carrera. Curiosamente ambos ante Tabasco.

Los Diablos Rojos terminaron el roll regular como el mejor equipo de toda la liga con un récord de 83 ganados y 28 perdidos, llegando a los play off como las grandes favoritos para conquistar el campeonato.

Pasaron sobre los Broncos de Reynosa en 4 juegos dentro de la primera ronda, los Langosteros de Cancún tuvieron la misma suerte que el anterior rival y llegaba el momento de la verdad, la gran final contra los Tigres.

La guerra civil se la llevaron los felinos 4 juegos a 1, los Diablos continuaban con la sequía de campeonatos.

A pesar de ser el mejor equipo de la década, el éxito no se reflejaba en títulos.

 
 
 
  Por segunda temporada consecutiva, los escarlatas conquistaron más de 80 victorias en la temporada regular.

Y en esta ocasión la fortuna no estuvo de su lado, ya que en el primer play off los Guerreros de Oaxaca se encargaron de eliminar al equipo dirigido por Marco Antonio Vázquez.

Por si parte, Oaxaca llegó hasta la serie final para vencer a los Acereros de Monclova en 4 juegos.

Se terminó el ciclo de Marco Antonio Vázquez como manager de los Diablos Rojos del México, muchas finales un solo campeonato.

Su lugar era ocupado por el manager ligamayorista Tim Jonson, que venía de dirigir a los Azulejos de Toronto.

Tim, tomó al equipo cuando terminaba la primera vuelta y el México se encontraba en el segundo lugar de la Zona Centro con un record de 36 ganados y 25 perdidos. Circunstancia que cambió para la segunda parte de la temporada y con marca de 38 victorias y 18 descalabros.

Los Diablos alcanzaron el segundo lugar general de la liga. En el primer play off y después de un cierre de la temporada difícil debido a lesiones, la pandilla roja eliminó a los Sultanes de Monterrey por 4 juegos a 1; en la siguiente ronda enfrentaron a unos aguerridos Saraperos de Saltillo, quienes pelearon codo a codo hasta un séptimo y dramático juego, que ganaron los Diablos en extrainnings jugando con alma vida y corazón. El México conseguiría su boleto a la gran final, para tener una revancha deportiva frente a los Tigres y ahora las cosas fueron muy diferentes.

Los felinos eran los favoritos, y el México estaba muy diezmado por las lesiones como a lanzadores escarlatas, pero el coraje, entrega y amor a la franela que mostraron todos los integrantes, dio como consecuencia la obtención del campeonato número 12 del México, en una serie final que ha sido catalogada como la mejor de la historia.

Este campeonato logró abrir las puertas de la residencia oficial de los Pinos, ya que el doctor Ernesto Zedillo Ponece de León recibió a los campeones de la Liga Mexicana.