En este año antes de un juego entre Diablos Rojos y Tigres en le parque del Seguro Social, los jugadores del México le informaron a Ángel Vázquez que no iban a salir si no les aceptaba reunirse en pláticas formales con la asociación de jugadores que varios de ellos habían firmado.

La temporada ya estaba adelantada y en ese juego, Tigres ganó por forfeit (ausencia.)

Y así, Cananea Reyes vio desde banca cómo terminaba una época del equipo rojo.

En 1981 inició una nueva era para Diablos Rojos del México, la más productiva, ya que en los 14 años bajo la nueva directiva del equipo escarlata había ganado cinco campeonatos.

Este mismo año Chara y Roberto Mansur logran obtener la franquicia del México y antes de que iniciara la temporada comenzaron a armar el primer equipo.

 
 
 
  La temporada 1982 ha sido la peor de Diablos Rojos desde el inicio de la era Mansur, pues por única ocasión el equipo no calificó.

Terminó en tercer lugar del grupo sureste, a 12 juegos del líder Poza Rica y a cuatro de Leones de Yucatán que quedó en segundo lugar para ir a las series eliminatorias.

Para esta temporada la gran sorpresa fue, el retorno de Cananea Reyes como manejador de los Diablos con un éxito total en la temporada, ya que los Rojos terminaron en primer lugar del sur, con marca de 74-37, como superlíder y con ventaja de cinco juegos y medio sobre Piratas de Campeche, Diablos lucía ganador pero en tremenda final fue superado por sólo un juego, resultando victorioso el Campeche.
 
 
 
 

Si en 1983 el final había sido una decepción lo de 1984 fue una auténtica sorpresa. Nueva-mente Diablos con Cananea Reyes alcanzó la posición de líder al terminar en el sur con récord de 75 - 41, pero esta vez fue eliminado por Leones de Yucatán en 4 juegos seguidos.

Cananea Reyes inquietó a la afición escarlata al desaparecer misteriosamente durante varias semanas, per regresó para obtener su cuarto título y octavo en la historia del club.

 
 
 
  En esta temporada el México tuvo que batallar intensamente para lograr el pase a las eliminatorias, ya que su récord fue de 68-50, suficiente sólo para el cuarto lugar del sur, a 19 juegos y medio de Ángeles Negros de Puebla.

En el primer play off Diablos fue eliminado al caer en seis partidos ante los Ángeles Negros, el equipo que llegaría al corona.

Este fue un gran año para Nelson Barrera, quien impuso récord de carreras empujadas pora un jugador mexicano en la Liga Mexicana y logró y un gran total de 42 jonrones, la cifra mas alta para un Diablo Rojo.

El tremendo Nelson fue la base para que los Rojos conquistaran el noveno campeonato de su historia, lográndolo en forma por demás sensacional, ya que estuvieron a punto de perder ante Tigres en otro sensacional play off enfrentando a los grandes rivales capitalinos.

 
 
 
 

Esta temporada no sólo produciría el décimo campeo-nato para los Diablos Rojos, sino también su temporada más fabulosa, pues dominaron a la oposición ampliamente, tanto en el calendario como en las eliminatorias.

La década de los ochenta terminó con Diablos Rojos en el cuarto lugar, con marca de 68-63, pero en el primer play off no pudieron ganarle ni un juego a Piratas de Campeche, que fue el equipo líder de la temporada, con marca de 75-52, tres y medio juegos de ventaja sobre León, seis y medio sobre Yucatán y el México a nueve de distancia.

Daniel Fernández esrcibió su nombre en el libro de records al batear de 6-6, el 28 de marzo ante Tabasco.