Muchas cosas cambiaron en la Liga Mexicana y en el Diablos del México.

La Liga se dividió en las zonas norte y sur, divididas a su vez en dos grupos, con cinco equipos en cada uno.

Por única vez, Diablos jugó en el norte.

Antes de iniciar la temporada se enfrentó a tres equipos de ligas mayores y los Diablos pudieron ganar un juego a los Padres de San Diego.

En la inauguración capitalina Diablos gano 6 a 5 en 13 innings.

Este año trajo muchas sorpresas para los aficionados con la entrada de dos nuevos equipos: Bravos de Reynosa y Piratas de Sabinas.

En el segundo día de la temporada Diablos Gana al Yucatán 3 a 2.

La magia terminó en la última serie cuando Diablos perdió ante Águilas de Veracruz ya sin oportunidad alguna.

Fue una derrota muy dolorosa, pues los Rojos parecían tener todo a su favor para terminar en primer lugar.

 
 
 
 

El 14 de septiembre, Diablos Rojos convocó a conferencia de prensa, y la noticia fue bomba: se anunció la venta del equipo a una sociedad en que Ángel Vázquez actuaría de gran jefe y en su primer declaración dijo lo siguiente:
"De arriba hasta abajo, este equipo México será muy agresivo. Desde la cabeza que soy yo, hasta el cargabats. Voy a armar un escandalazo en la Liga Mexicana."

En el segundo año de la era de Ángel Vázquez, fue diferente.

Diablos Rojos tuvo una gran temporada bajo el nuevo formato de la Liga Mexicana y terminó ganado el campeonato, el cuarto de su historia

 
 
 
  Ángel Vázquez anuncia la contratación de Cananea Reyes como manager de los Diablos, y en su primer año al frente... ¡Campeones! Iniciaba la leyenda de su magia al vencer 4 a 3 al sorprendente Unión Laguna.

Con Pat Bourque, Diablos Rojos logró la contratación del nuevo ídolo durante buena parte de los setentas; en ese año logró el campeonato de bateo ayudando así a los Diablos a terminar en segundo lugar, a ocho juegos y medio del Córdoba.

 
 
 
 

Este año los Rojos abrieron la temporada ganando 6 a 3 al Poza Rica. Aunque al finalizar el mes de julio Cafeteros encabezaba el grupo sureste con 11 juegos arriba del México, el Tampico a 11 y medio y Poza Rica a 12.

En esta época calificaban los dos primeros de cada grupo así que la pelea por el segundo sitio estuvo al rojo vivo.

Llega la eliminatoria esperada: Diablos ganó a en seis juegos a Cafeteros, con todo y el gran pique que existía entre directivos, jugadores y, sobre todo, en la tribuna.

El México llegó hasta la final, para derrotar al Unión Laguna consiguiendo su sexto campeonato.

Después del campeonato de 1976, los Rojos estuvieron a punto de repetir y ganaron todo menos la serie final.

Pero antes de caer sorpresivamente ante Tecolotes de Nuevo Laredo, el México fue el mejor equipo del sureste, con récord de 94-57 y ventaja de siete y medio sobre su acérrimo rival: el Córdoba.

 

 
 
 
 

La magia de Diablos Rojos decayó al acercarse el final de la década de los setenta y en 1978 apenas si calificaron a las series eliminatorias para terminar perdiendo en sólo cinco duelos la primera serie ante Rieleros de Aguascalientes.

Por primera vez desde que se instituyeron los play offs en la Liga Mexicana, el México no puedo calificar, perdiendo con Plataneros de Tabasco la lucha por el segundo lugar del grupo del sureste.