En esta fecha se inicia una nueva era para los Diablos. El club fue vendido a un grupo de jóvenes accionistas llenos de vitalidad y entusiasmo.

Diablos estaba en segundo lugar a seis juegos de Tigres, cuando se jugó un partido de vital importancia en el Parque del Seguro, pero los felinos ganaron 7-0.


Este fue el último año de los juegos interligas de la Asociación Panamericana (la fusión de las ligas Mexicana y de Texas.) Cuando los texanos venían a la capital se jugaban dos partidos, el de Tigres y el de Diablos.

En cierta ocasión que hubo suspensiones por lluvia ocurrió un evento histórico, pues hubo cuatro juegos en un mismo día en el diamante capitalino: dos de Tigres contra el Amarillo y dos del México contra el Victoria, desde las 10 de la mañana hasta morir, en aquel 7 de julio.

 
 
 
 

Diablos abrió la campaña en gran forma ganando la doble jornada inaugural con el Parque Deportivo Veracruzano lleno; el primer juego venció 3 a 1 y el segundo 10 a 3.

En la primer serie contra Tigres, el México se dio un banquete como nunca, ya que ganó 17 a 11 y 20 a 5. Fue la primera vez que una de las novenas llegaba a 20 carreras en enfrentamientos México-Tigres.

Fue un gran año para el equipo cuyos jugadores dieron un sinfín de emociones y victorias antes de terminar en segundo lugar a nueve juegos del campeón Pericos de Puebla.
 
 
 
  Apenas en su segundo año de manejar al México, Tomás Herrera los llevó al campeonato, su segundo en la historia.

La coronación vino en un juego nocturno contra Tigres en el Parque del Seguro.

Diablos había perdido los dos primeros juegos de la serie y no llegaba el juego del campeonato.

Finalmente los Rojos alcanzaron la corona el 14 de agosto con un triunfo espectacular por 8 a 7 en 10 entradas.

El año inició con muchas ilusiones de obtener un segundo campeonato consecutivo pero las cosas no salieron bien y el equipo rojo terminó en quinto lugar a 16 juegos y medio del campeón Tigres.

Hubo un momento cerca del principio en que los rojos ganaron 12 juegos seguidos y después de pasar gran desesperación, el manejador Tomás Herrera tomó con calma las cosas al decir:

"En ocasiones llega un revés importante en el camino para que uno ponga los pies en el suelo. Con los dos grandes años que habíamos tenido llegué a pensar que lo sabíamos todo".

 
 
 
 


Diablos Rojos llevó a cabo varios cambios después del fracaso del año anterior. Esta vez la temporada fue dividida en dos mitades con los ganadores enfrentándose en una serie por el campeonato.

Los Rojos sólo tuvieron 34-36 en la primera mitad y alcanzaron apenas el quinto lugar, pero en la segunda parte del año comenzaron a carburar.

Ya en plena racha triunfadora, le ganaron a Tigres otro juego histórico también de manera "dominguera" con doble juego.

El 8 de marzo en su primera aparición del año, Diablos se anotó uno de esos triunfos para el libro de oro, al ganar en juego de exhibición a los Indios de Cleveland por 4-0.

La última serie jugada contra Tigres sirvió para decidir el triunfador del compromiso anual.

Diablos ganó dos de tres juegos.

Los Rojos entusiasmaron tanto a sus fanáticos que pasaron del medio millón de asistentes en la temporada.

 
 
 
  Después de entrenar en Tepic, se presentaron en el parque del seguro el 18 de marzo ante el famoso Yankees de N. Y. que por primera y única ocasión se presentó en la ciudad de México, contra los Diablos que se impu-sieron con marcador de 5 a 3.

De esta manera el año comenzó en forma estupenda para Diablos y así terminó, ya que la novena roja conquistó el campeonato con dos juegos y medio sobre el Águila de Veracruz que no se daba por vencido.

Diablos cayó al quinto lugar a 17 juegos del campeón Broncos de Reynosa.

El lunes 14 de julio de 1969 se vivió el juego más largo de la hitoria del Parque Deportivo del Seguro Social y Diablos perdió ante Broncos 5 a 3 en 22 entradas.