Los Rojos del México nacieron en 1940 siendo sus fundadores el famoso manejador Ernesto Carmona y Salvador Lutteroth. De 1946 a 1951 se da la primera rivalidad beisbolista en México: los fabulosos Diablos Rojos contra los Azules de Veracruz.

Tras dos derrotas ante los Azules, el México ganó 3 a 1 en gran duelo de pitcheo donde el diestro norteamericano Theolic Smith superó al fantástico cubano Martín Dihigo. Fue un gran principio para el México que ese año tuvo una racha de 15 victorias seguidas y ganó 11 de 18 juegos al campeón Azules de Veracruz en la serie anual.

Muchos consideran que el equipo más fuerte de todos los tiempos en la Liga Mexicana fue el Azules de Veracruz de 1941, pero cuando jugaron contra el México en su primera confrontación ganaron los Rojos un partidazo 6 a 5 en 11 actos. Este año el México volvió a terminar en segundo lugar atrás del campeón Azules de Veracruz, con récord de 52-47 a 13 juegos y medio.  
 
 
 

Sin la presencia de Wright quien se quedó a jugar en la Liga Negra de Estados Unidos, los Rojos no pudieron levantar la cabeza y terminaron en penúltimo lugar escapando por una milésima del sótano que fue ocupado por el Azules de Veracruz.

El 23 de abril fue cuando por primera vez los llamaron "Los Diablos Rojos del México" ya que al ir perdiendo 13 a 7 y llegada a la novena entrada, los Rojos anotaron hasta siete veces ante la locura de sus aficionados para ganar 14 a 13. En este momento el famoso "Brujo" Rosell exclamó: "estos Rojos juegan como Diablos"

Esta campaña regresó el cañonero americano Bill Wright y tuvo una temporada en que ganó la triple corona al batear para .390 con 85 carreras producidas y 17 cuadrangulares, pero aún así, el México terminó en último lugar.  
 
 
  Pese al retorno de Ernesto Carmona como manejador de los Diablos Rojos, el equipo no tuvo una participación exitosa y terminaron en el último lugar a 24 juegos y medio del campeón Azules de Veracruz.

Este año fue muy especial del lado sentimental en la historia del México, ya que llegó al equipo el corpulento cubano Roberto Ortiz quien sería el gran ídolo bateador de la época. En el juego inaugural, con un lleno que estableció récord en el parque Delta, Diablos ganó 9-3. Los Rojos terminaron en cuarto lugar a ocho juegos del campeón Alijadores de Tampico.

 
 
 
 

Este fue un gran año para los Diablos ya que estuvieron a punto de ganar su primer campeonato, quedando solamente a un juego del campeón Tampico.

Las grandes atracciones y los grandes momentos continuaron en la llamada temporada de oro y vino el momento de "una vez en la vida" el viernes 28 de junio, al jugar contra los Azules; al llegar la novena entrada, el Veracruz ganaba 3 a 2, pero los Diablos remontaron para ganar 5-3.


El presidente Miguel Alemán lanza la primera bola en el juego inaugural. Los Diablos fueron dirigidos por Ray Dandrige quien además fue el campeón bateador con .329, quedando en segundo lugar a seis juegos del campeón Sultanes. Roberto Ortiz se alzó de nuevo como campeón jonronero.  
 
 
  En medio de una fuerte crisis económica de la Liga Mexicana los Diablos iniciaron con éxito. Ray Dandrige logró una sensacional racha récor de 35 juegos consecutivos conectando de hit y en la lomita brilló Alfonso "Tuza" Ramírez con 14 triunfos. La temporada terminó de manera prematura con el abandono de los equipos de Tampico y San Luis, quedando campeón el Sultanes quien sacó ventaja de tres juegos y medio al segundo puesto y siete y medio al México.

Este fue el año de Alfonso Tuza Ramírez, el lanzador derecho de La Barca, Jalisco, otro de los grandes héroes en la historia de los diablos rojos. Esta temporada se dividió en dos mitades con cada ganador jugando al final una serie extra, pero Diablos sólo peleó en la primera parte y se hundió en la segunda.

El México terminó la primera mitad con 22-20 a dos juegos y medio del Monterrey mientras en la segunda parte cayeron a 19-23 a 10 del líder Unión Laguna.